Paz Consuelo Márquez-Padilla

marzo, 2026

I. Introducción

Nos encontramos en un momento crítico en lo que Richard Hass llamaba ya desde 1917 durante la primera administración del presidente Donald Trump el desorden internacional ante la crisis del viejo orden (Hass, 2017). Y ya a partir de la segunda administración del presidente Trump estamos viviendo un momento en que se está dando un reacomodo geopolítico. Esto en gran parte se debe a el cambio económico tan radical del presidente Donald Trump que impuso al mundo de libre mercado y globalización a proteccionismo. Para entender este cambio tenemos que situarnos dentro del marco del resurgimiento del populismo. Y así poder repensar la idea de Norteamérica.

La globalización fue promovida por los Estados Unidos desde Bretton Woods. La idea detrás de esta propuesta era que en tanto que los países comerciaran entre sí, tratarían de resolver sus conflictos a través de la diplomacia o el poder suave y evitarían recurrir a conflictos armados. Paradójicamente, los Estados Unidos ha sido el país más beneficiado con la globalización y específicamente la región de Norteamérica fue la más exitosa por la productividad y la forma en la que se aprovecharon las ventajas comparativas. China e India fueron muy beneficiadas por la globalización alcanzando un gran crecimiento y la disminución de la pobreza en sus países. Sobre todo China dio un cambio impresionante además de que no se vio tan afectado por la crisis del 20208.

Se crearon cadenas productivas muy exitosas en todo el mundo sobre todo entre México y Estados Unidos. Sin embargo, no podemos olvidar la pandemia que inicia en el 2019 que viene a cuestionar a las cadenas productivas por todo el mundo. Los países se cerraron lo más que pudieron para controlar el impacto devastador del COVID en la población con el gran número de muertes. Por lo tanto, surge la idea del “near shoring” es decir que las cadenas productivas fueran entre países cercanos o mejor aún colindantes y no entre países tan alejados como China y Estados Unidos. Esto apuntaba a una gran oportunidad para México en ese momento México pasó a ser el primer socio comercial de los Estados Unidos. Sin embargo a la llegada a su segunda administración el presidente Trump dio un gran giro a la política económica de su país. Percibe a Estados Unidos como una víctima del comercio injusto, no balanceado y no recíproco porlo que en su opinión Estados Unidos es el gran perdedor de la globalización.Emitió la orden ejecutiva 14257 de tarifas para rectificar de comercio que han contribuido a un gran déficit.

* Este ensayo forma parte del Libro “Repensar la idea de América del Norte en la tercera década del siglo XXI” de próxima publicación.

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